miércoles, 1 de abril de 2020

Shalóm, javerím. Días críticos y maravillosos. Innúmeras plegarias hemos elevado sin saber que era por ésto que tan insistentemente rogábamos y pedíamos. Buena parte del mundo estaba siendo arrastrado hacia la expresión de las peores cualidades del ser humano. Estábamos al borde de varias guerras, que podían llevar a catástrofes irreversibles. Desde gobiernos, liderazgos religiosos y feudos económicos, estaban arrastrándonos hacia el asco moral. De pronto, parece que se cumplieron los plazos. Decreto de la Corona. No hay tiempo para más degradación. Cada quien, ahora, atrapado en soledad consigo mismo y con su Creador. Cada día, más y más personas se encuentran sin más que la “fuerza superior” por lugar e índole en que depositar la esperanza más básica, la de la supervivencia cotidiana, la de seguir existiendo razonablemente en este mundo. Hay quien elegirá angustiarse horriblemente, o dejará que la angustia le elija. Hay quienes buscarán incansablemente evadirse. Otros harán el juego a los que estimulan el miedo para apretar los torniquetes del poder. Todos ellos son fuerzas de reacción. Y la alegría y el amor son más fuertes. Nosotros elegimos una fórmula ganadora: caminamos juntos, desde ese abismo horrible del asco moral, hacia la revelación de lo divino que hay en mí, de lo divino que somos, en lo Divino que nos da vida. Cada noche y cada mañana, dedico unos minutos a conectarme empáticamente con lo que se refleja en las distintas redes y plataformas de este momento especial para todos. Desde “afuera”, una narrativa enfática y peligrosamente consensual maneja la intensidad del miedo mediante números manipulados y datos poco relevantes. Y donde todos vertemos corazones, donde dialogamos, lentamente se nota que los discursos de miedo y odio y prepotencia van cediendo lentamente protagonismo y terreno a discursos de comprensión, de conexión, de empatía, de esperanza. Lo veo venir, con ayuda del Creador. ¡Tanto hemos hablado de esta inflexión! Tanto hemos estudiado juntos, tantas iniciativas hemos lanzado, hacia lo que se perfila como posible en más y más conciencias individuales. Tantas horas de hitbodedút, de aislamiento, de depuración íntima, para arribar a este lugar en que lo divino que hay en mí se manifiesta en conexión armónica con lo divino que hay en tí (y en ella y él, y en todo y todos), por mérito de esta erupción, de este disloque bendito de la realidad que nos volvió hacia dentro, hasta la conexión íntima y pristina con lo Divino que me da vida y en que soy. Elijo, como tantas veces, ponerme, ponernos, a la vanguardia del tikún, de la enmienda que urge. Elijo un salto sobre el abismo para demostrar que nunca hubo el tal abismo. Estad atentos: en las próximas horas, un video mío en youtube cuyo título incluirá “#TodosJuntos”, tendrá un mensaje importante que, de todo corazón, quiero compartir con vosotros. #salud_conciente #Torah_de_Redencion #cuerpoymente #aislados #elhombreysudios #revisar_todos_los_cuentos #coronavirus #elmundonuevo #AbracaAdabra


via Daniel Israel Ginerman דניאל ישראל גינרמן https://www.facebook.com/danielginerman/photos/a.985979261477348/3634400159968565/?type=3

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