decíamos hace 7 años, en que cayó 25/3 víspera de Pesaj. mas pareciera que lo escribí directamente para hoy. abrid corazón, prestad atención, y compartid conmigo vuestro parecer: ‐------ nuestro problema es distinguir entre libertad y previsibilidad. nos en(di)señan nuestras vidas sobre la base de que ganar previsibilidad es ganar libertad. y lo cierto es que la previsibilidad es ilusoria, y en el sostén de la ilusión, empeñas la libertad. te obligas a proyectos de largo plazo que sostienen un flujo de dólares que pueden valer cero en cualquier momento, o que sustentan un plan académico que te dé un título cuya demanda puede no existir al momento en que lo consigas, y así. vives en la ilusión de continuidad que te indica que si hoy es así, mañana será así + 1. crees que si los pescados y las sandías y los ajos son gratis en Mitsráim, para qué irte de ahí. del otro lado, siempre en seguida tras la barrera psíquica, se halla el desierto. si consigues atravesarlo, te espera la tierra de promisión, los desafíos que le atañen montan más aún que aquéllos a los que te obliga el propio desierto. que llegues o no, depende casi únicamente de cómo entiendas el desierto intermedio. si viniste para quedarte, estás perdido. si filtras tu percepción por el sistema de prejuicios que te han inculcado acerca de la inseguridad de los desiertos, estás perdido. si wikilees que se trata de un sitio lleno de serpientes, insectos que pican y escorpiones, y en base a ello te llenas de pavor mientras caminas hacia el cadalso, estás perdido, puesto que caminas hacia el cadalso en vez de caminar hacia la libertad. y es que entonces, de lo que se trata es de caminar hacia la libertad, y no hacia el cadalso. siempre. a cada instante. en todos los órdenes de la vida. y... ¡qué gracia! creo que escribí más arriba: "vives en la ilusión de continuidad que te indica que si hoy es así, mañana será así + 1". pero yo, que comulgo con todo lo que escribí antes y después de eso, comulgo con eso también. y vengo a decirme que ¿vivo en una ilusión? en términos matemáticos, es la ilusión de la inducción completa: dado un número infinito de de situaciones en que una regla eventualmente se aplica, la pruebo en las situaciones de 1 a n, e intuyo que si en todas ellas se cumple, se cumplirá también en la situación n + 1. vuelvo a repetir el proceso: si se cumple desde 1 hasta n + 1, intuyo que se cumplirá hasta n + 2, y así sucesivamente. de ello se desprende que a partir del caso n, me autoeximo de la obligación de probar mi tesis. dije: "vives en la ilusión de continuidad que te indica que si hoy es así, mañana será así + 1". quise decir que la ilusión es la de la continuidad. no la hay. no la puedes probar. puedes ilusionarla a partir de una sucesión estadísticamente propicia. pero no más que ello. puedes, en cambio, renunciar a la continuidad ilusoria por apostar a la renovación perpetua, que produce igual tranquilidad mas sólidamente sustentada. puedes asumir que lo que hay hoy es bueno para hoy, y lo que habrá mañana, será sin duda bueno para mañana. y que lo que es bueno para hoy, es bueno para que sea bueno lo que será mañana. pero eso no es continuidad: es una negociación difusa entre la voluntad de Bien y el Bien mismo. de eso se trata Pésaj: Peh sáj, "boca que pronuncia", que dictamina, que se hace artífice de su destino y, consiguientemente, responsable de él. si yo recibo para dar, recibiré en la medida en que he dado. si me arrojo al mar rojo porque sé que se abrirá para mí, entonces se abrirá para mí puesto que me he arrojado en él. si al objeto de idolatría -al cordero de los egipcios- lo humillo, lo faeno y me lo como, queriendo comerme en él a la idolatría toda, entonces ninguna fuerza idólica hará mella en mí. todo pequeñas piezas del rompecabezas que se unen a una corriente común, que diseña los destinos de mi vida. de eso se trata Pésaj: de liberarnos de sandías y ajos, de liberarnos de la ilusión de previsibilidad mínima, para asumir el proyecto de renovación permanente y perpetua de la libertad. para llegar al punto en que recibimos el secreto precioso de la Ley, la larga lista de todas las conexiones y desconexiones posibles y sus consecuencias (sintetizadas en la Torah escrita, y desarrolladas hasta hoy en la Torah oral), y entonces se nos podrá decir que pone Hashém ante nosotros todas las posibilidades: la vida y el bien, la muerte y sus consecuencias (la "muerte" es la que damos nosotros al espíritu al optar por el mal, y el mal en sí, en nosotros, es su consecuencia; la muerte física es resultado natural de todo el proceso y casi no tiene relevancia). y provisto que cuentas con toda la información relevante, "y elegirás la Vida", porque no eres tonto, y porque -dice Hashém- te He educado para que seas listo. ahí está la diferencia, para estos días de potencial asombroso, entre la matsah y el jaméts. no hay nada malo en el jaméts en sí: es el pan sobre el que tenemos precepto de bendecir cada shabát y en cada conmemoración solemne o festiva. lo que acontece es que el jaméts requiere tiempo para leudar, requiere continuidad, requiere previsibilidad: yo no voy a poner un pan a leudar donde previsiblemente caerá una bomba dentro de quince minutos. y la matsah, es "casi inmediata", en comparación con el jaméts. puedo llegar a las bondades o ventajas del jaméts lícitamente, si mi conciencia de la renovación constante y perpetua es tan clara que me pone en el lugar psíquico correcto en que cuanto la renovación requiere, ocurre exactamente en su momento, como el mán -maná- que nos llovía del cielo para que lo tomáramos del suelo. y entonces parece "continuo" pero yo -que crecí- no me lo creo: sé que estoy en el desierto, que salí de Mitsráim, y que la condición de Erets Israel es algo nuevo e insólito y distinto: es cuando y donde ya no haya que pedir nada, pues nos será dado y bendecido hacer lo que hay que hacer nosotros mismos. entretanto, con ayuda de Hashém, mañana salimos de Mitsráim, salimos al desierto. "serpiente, insecto que pica y escorpión", los hay si tú los pides. de lo contrario, nubes bajo los pies y nubes sobre las cabezas, pan que cada día recoges del suelo proveniente del cielo, agua de lo profundo extraída mediante un pozo celestial. si sintonizamos la frecuencia correcta, estamos en el carril redentor; de lo contrario, nos ahogamos. vamos a comer matsah esta noche. vamos a terminar la noche ahítos de matsah, embriagados de provisoriedad que promete futuro (a diferencia de en Sucót, cuando cultivamos la alegría a partir de la provisoriedad en sí). quiera Hashém poner a todos quienes lean estas letras -y a todos quienes querrían haberlas leído- en el carril que conduce a una conciencia de sí capaz de redención y de hacer caminos de tsedek y tsedakah para lograrla, y sea para todos este jag Pésaj, kashér en toda la amplitud del término, y sameá, alegre, ¡feliz!, como inicio de una etapa en que la vida sonríe de certeza y voluntad proactiva de Bien. jag saméaj vekashér para todos :-), daniEl
via Daniel Israel Ginerman דניאל ישראל גינרמן https://www.facebook.com/danielginerman/photos/a.985979261477348/3608178432590738/?type=3
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