martes, 31 de marzo de 2020

Entretanto, en una realidad paralela, un diálogo interesante me llevó a esta síntesis de lo que estoy pensando: (...) El virus del #corona no es la enfermedad, y ni siquiera su causa. El virus, una creatura inconciente formada mayormente de información, no es sino la oportunidad, el montaje de lo que la enfermedad necesita para manifestarse hacia fuera del escenario de la propia conciencia, ya individual o colectiva. En estos términos, todo el caso, el evento del virus, es más la medicina que la enfermedad, desde que saca a luz la necesidad agónica de liberar al corazón (de tí, de tu gente, del mundo) de todo lo que lo envenena. ¿A dónde apresurarnos? Como dijo el rey David: Mi corazón está vacío en mi interior. Esto es: Mi corazón se ha enmendado, se ha preparado para lo Divino. Lo divino que hay en mí está listo a conectarse en plenitud conciente a lo divino en que soy. Y alumbra (para nosotros) tus rostros, y seremos salvos. #AbracaAdabra #itsnotthevirus #noeselvirus #thecrownoftheking #lacoronadelrey #sanarelalma #tohealthesoul #corona4life #saludconciente #concious_health #revisar_todos_los_cuentos #review_all_the_tales #i_will_be_love #seré_amor


via Daniel Israel Ginerman דניאל ישראל גינרמן https://www.facebook.com/danielginerman/photos/a.716085378466739/3630917163650198/?type=3

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