lunes, 21 de septiembre de 2020

El Darno consagra con su canto nuestro templo, y Mario Calandra, hombre de libros siempre dispuesto, amable y solidario, atiende a las vibraciones del paisaje.


via Daniel Israel Ginerman דניאל ישראל גינרמן https://www.facebook.com/danielginerman/photos/a.985979261477348/4377675388974368/?type=3

No hay comentarios:

Publicar un comentario