lunes, 21 de septiembre de 2020

"EL FORO -libro y taza-" Fue un 21 de setiembre de un año cualquiera, hace 27. Cerramos la cuadra de Tristán Narvaja entre 18 y Colonia; ¿dónde resquebrajaría techos, si no, nuestra cuerda de tambores? Estábamos inventando una suerte de templo que prefigura los que dibujo hoy. "El Foro -libro y taza-", una librería de usado, y café, y refugio de tertulias, juegos, conspiraciones lúdicas, artistas clandestinos, poesía banal y peligrosa. La puerta del local la habíamos tirado en el techo: estábamos siempre abiertos a recibir a quien llegaba: había libros de todos los tamaños y colores, café turco, incunables, Supertramp o Enya o David Lanz, humos amables y densos, ravioles fritos, grapas con gustos, tortas de seitán de mi mamá. Y corazones rebosantes de poesía que chisporroteaban sin cesar. En estas fotos, ¡cuántos amores que ya no están! Y los que sí, en vidas tan distintas. Como entonces, sigo construyendo templos. La edad me ha quitado brío, y me ha hecho más preciso, asertivo, seguro. La Teshuváh, en tanto hilo conductor, me ha salvado de innúmeros abismos; en la panza de otros, me ha hecho nacer de nuevo. Estas líneas son apenas una expresión de gratitud por la memoria eficaz, por esos destellos que evocan el camino recorrido, que se suman al puzzle de que se viste mi alma al constituirme hoy quien soy. Cuando agradezco cada mañana estar vivo y conciente, estoy agradeciendo también por el presente aquél, y por el milhojas de circunstancias sucesivas que vienen a encontrarse en quien soy. Sólo por todo es posible agradecer de veras, por todo sin excepción. Alzo un mate amargo en mi montaña galilea, para brindar por los sueños de belleza irreprimible que no cejan.

from Daniel Israel Ginerman דניאל ישראל גינרמן http://www.facebook.com/pages/p/144435018965114
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