Mi tan querido amigo Eduardo Darnauchans de bendita memoria, cantó esa noche un repertorio completo en ladino, sin micrófono siquiera. No se oía el zumbido de una mosca cuando emociones varias veces centenarias tremolaban en su voz. Gracias. Casi detrás suyo, el actor Carlín Priegue, que ya tampoco está entre nosotros: había hecho minutos antes un monólogo espectacular en base a textos del Marqués de Lautrèamont.
via Daniel Israel Ginerman דניאל ישראל גינרמן https://www.facebook.com/danielginerman/photos/a.985979261477348/4377675145641059/?type=3
No hay comentarios:
Publicar un comentario